jueves, diciembre 29, 2005

El Intento de encontrar la Felicidad

Cuantas voces escucho que dicen buscar la felicidad. En cada sitio que miro veo y leo mas o menos lo mismo. La búsqueda de la felicidad se circunscribe a una sola cosa. El no INTENTAR buscarla.

El INTENTO no es un logro. Es solo eso, un INTENTO. El INTENTO siempre se queda corto, nunca llega más allá del INTENTO. Siempre podras decir que lo INTENTO, pero ?cuántas veces puedes decir lo logré?

No INTENTES. Haz. El INTENTO es sólo un viaje.LOGRAR es la meta. Si te caes en el INTENTO, te levantas.

No INTENTAS levantarte. TE LEVANTAS. Eso de por sí es logro. Continuar es otro logro, no un INTENTO. CONTINUASTE. Mientras lo haces cometes errores y los mismos no te hacen feliz. Eso es un RESULTADO de tu hacer. Sin embargo, la felicidad que tanto has INTENTADO alcanzar no la encuentras. Por la misma razón de que la felicidad no responde a INTENTOS, responde a RESULTADOS que son las consecuencias directas de las acciones de continuar haciendo hasta que se llega. Y la felicidad puede no estar allí o puede estar y tu no verla.

La felicidad es relativa a las circunstancias del dónde y cómo te encuentras en ese espacio finito llamado tiempo. No es algo que puedas evitar o hacer que venga totalmente por voluntad propia. Por eso no te afanes en el INTENTO de lograr algo que simplemente llega o siempre ha estado o te ha acompañado sin que la veas.

Cuando pienses en la felicidad que tanto anhelas, esa que no llega o que no es completa...piensa.

Si lo que has HECHO es hacer o si te conformaste con el INTENTO. Si LOGRASTE ser feliz, o descubriste que la FELICIDAD no depende de INTENTOS y sí de OPORTUNIDADES.

Pero de la OPORTUNIDAD hablo luego.

Ahora INTENTARÉ descansar...

sábado, diciembre 24, 2005

Todo el a~no es Navidad

Que pena que después de Reyes se vuelve a la incivilización de todos los días.
Esperemos que en esta Navidad no haya balas perdidas…y si se pierden encontrar y señalar al que las perdió para que tenga donde guardarlas.
Iniciemos una mejor etapa de nuestras vidas. No es fácil, por los tiempos que estamos viviendo, el paso más importante lo debemos hacer nosotros en nosotros. Solo así podremos mejorar lo demás.
Es Navidad…todo el año es Navidad.
La necesidad no elige época.La caridad hoy es poca.La indiferencia desboca en una frágil materialidad.
Extiende tu mano…Mano.No cierres el puño…Al igual que un miembro cercenado unos dedos cerrados no tienen utilidad. Adopta la frase que hoy acuño…hoy es Navidad…todo el año es Navidad.
Cuando veas al vecino, Nino. Los buenos días les das. Una sonrisa no cuesta nada
y vale más que lo demás.
Y en este bonito día, María.Extiende tu mano al deambulante.Es humano, tal vez errante que tambien merece su día.
Y en la celebracion de la Natividad, Nicodemo. Descubramos la sensibilidad Que el resto del tiempo escondemos.
Agradezcamos por lo que tenemos.
Dejemos a un lado la mezquindad.

Celebremos hoy y siempre

TODO EL AÑO ES NAVIDAD

Felicidades a todos.

EL RECUERDO

Serían como las 2 de la madrugada cuando desperté sobresaltado. Mi vuelo partía a las 8 pero yo no conciliaba el sueño. A mi lado un espacio vacío. Ocupado solamente por el recuerdo y el aroma de aquella experiencia.

Me dirigí al baño y me lavé la cara. Me miré al espejo. !Que ojeras!, había pasado la noche entera acompañado de una botella de buen vino y aquel recuerdo.

Me senté en el sillón que daba a la ventana del cuarto de aquel hotel. Afuera estaba nevando. ¿Qué demonios hacía yo allí? Entonces volvía a mirar la cama vacía y comprendía mi situación.

Regreso a la realidad, que me dejó huir y sencillamente me soltó línea. Y luego como a pez que muerde el sedal me enterró el doloroso anzuelo y recogió la línea para llevarme hasta su garfio despiadado y enterrarlo en mis agallas…

Las mismas agallas que tuve para pensar que podía nadar libre, y que ahora solo sirven para apoyar mi sentencia.

El momento se hizo más latente al atraparme el alba con los ojos puestos en la ventana. Sonó el teléfono…


-hello- Yes is him, ok thank’s tell him I am on my way down- le dije a la recepcionista que me informó que mi taxi esperaba afuera.

Al salir el frío golpeó mi rostro como navaja. Al menos eso no lo extrañaré. Durante el trayecto no digo nada, ando en cavilares y en ese recuerdo.


Ya en el aeropuerto abordo mi vuelo de regreso a casa. Miro atrás como esperando ver aquella imagen sonriendo. Imposible. No hay nada.

Ya en el aire. Miro por la ventana (siempre pido ventanilla) y veo como me alejo de aquella tierra inhóspita y fría. Mi trabajo me obligó a ir, pero ya iba de vuelta. Como siempre sólo.

Me dormí durante el trayecto. Desperté al sentir los primeros bajones del avión que hacen que las tripas te recuerden que no están hechas para mover sus interioridades hacia arriba.

Al tocar tierra, un suspiro de alivio se opaca con la costumbre de aplaudir de los oriundos de mi país. Para ellos es un arte o un milagro aterrizar sanos y salvo y creo que aplauden de nervios.


Yo ya no tengo nervios. Camino autómata por el pasillo que me lleva hacia la salida. Todos se confunden en abrazos con sus seres queridos. Yo sigo mi caminar sin mirar a nadie. Me dirijo hacia un cesto de basura cercano, llevo en la mano los papeles de los pasajes. Los tiro al cesto. Uno un recibo, el otro un pasaje no usado…el de aquel recuerdo.

Al fin alcancé la acera exterior y el sol tropical me azotó. Caminé al estacionamiento hasta mi auto. Calladamente coloqué la maleta en la parte posterior y me preparé para encender el auto.

Fue entonces cuando lo ví. Justo pillado con el limpiaparabrisas había un papel, mas bien un sobre.

Lo tomé y lo abrí. Comencé a leer…


Hola,

Perdóname que no haya aparecido. Es mejor así. Cuando leas esto ya estaré muy lejos…no me busques por favor. Te quiero siempre…

Firma…



Me quedé pensativo unos minutos…no sentía el más mínimo sentido de coraje o decepción.
Siempre supe que eso iba a suceder y que mi destino estaba amarrado a una realidad aunque el corazón hubiese sentido que podía navegar libremente en aquel mar.

Me sonreí al tiempo que iniciaba la marcha de regreso a casa. Ahora yo también sería un recuerdo…uno muy feliz para otro recuerdo.