domingo, agosto 23, 2009

Enojo


Un manojo de mal genio se apoderó del espacio
en poco tiempo y despacio pagué la osadía de
hablar sobre el tiempo del día.

No hubo mi amor tampoco hubo besos. Despedida
sin recesos en adiós consumado, a un click desconectado
y me quedé aquí abandonado, esperando una respuesta.

No andabas muy puesta cuando me contactaste y no entendiste
mis palabras, como un reclamo las tomaste cuando sencillamente
era un comentario sin peso sin carga sin intención velada.

Tal vez andas de previa visita y de humor irrascible, pero para mi no es posible
que te fueras así sin decir amor en tus palabras.

Descansa mi ángel te guardo el sueño en mis sueños.

Y como un abrojo, deshazte de tu enojo. Mañana es otro día

viernes, agosto 14, 2009

Gotas de lluvia


El aire estaba atrapado
entre la espesa negrura de la noche.
Bañaba el cielo con luz a derroche
dos miradas encontradas.
Sonrisas por besos, caricias por abrazos.
De amor el lazo
de almas enamoradas.

Golpeteo en la capota,
así sonaban las gotas
en estallido
y en el pecho como martillo
el corazón amaba con cada latido.

Las manos se antojaron,
buscaron calor
buscaron pasión.
Hicieron de dos cuerpos magias.
Los amoldaron, los danzaron
los dejaron en ansias.

Los destellos tronaban
y los suspiros llenaban el menudo recinto.
Tus manos en la base de mi cinto,
tu boca me embrujaba.

Mi piel erizada sensible al mínimo tacto
ya tiene con tus dedos un pacto
de vibrar a tus caricias.

Y yo temblando
ando explorando
los suaves pétalos de tu flor
florecida por el calor
que la alimenta.
Y en un gemido silente revientas
cuando de ti fluye la miel
que me invita a beberla
y apenas de la punta de mi dedo
esa gota de placer se asienta
y mientras el tiempo la toca
la llevo a mi boca, deseando tener toda
su fuente de nacimiento
y perderme en este sentimiento
que hoy la lluvia adornó con sus gotas.