HACE UN MES...
Hace un mes que no me encuentro.
Energías sin centro sin motivación.
Hace un mes que nada tiene el todo y el todo se convirtió en hada.
Hada de ilusiones sin razón para esperar. Una historia de Cenicienta sin final.
Hace un mes que no me encuentro en este lugar llamado hogar. Paredes vacías llenas de miradas extraviadas que se transportan a la utopía de un amor alejado.
Miro las flores alelado encantado por su aroma. Mas son flores que quedan en Roma y yo estoy al otro lado del mar.
Ese beso largo, en abrazo intenso, profundo descargante de toda la pasión acumulada de toda la paciencia humillada en cotidianas ofensas y rutinarios insultos, ese es el que busco.
Hace un mes que murió el moribundo y vino de nuevo reencarnado en otro mundo. El ocio ya no es negocio y trabajar se ha convertido en castigo y carcelero de la libertad de vivir. ¿Qué del sentir del que uno se supone es dueño? ¿Es solo un sueño que me quiere destruir?, No lo sé. Solo sé que hace un mes que no me encuentro deje de ser cara ahora soy revés.
Energías sin centro sin motivación.
Hace un mes que nada tiene el todo y el todo se convirtió en hada.
Hada de ilusiones sin razón para esperar. Una historia de Cenicienta sin final.
Hace un mes que no me encuentro en este lugar llamado hogar. Paredes vacías llenas de miradas extraviadas que se transportan a la utopía de un amor alejado.
Miro las flores alelado encantado por su aroma. Mas son flores que quedan en Roma y yo estoy al otro lado del mar.
Ese beso largo, en abrazo intenso, profundo descargante de toda la pasión acumulada de toda la paciencia humillada en cotidianas ofensas y rutinarios insultos, ese es el que busco.
Hace un mes que murió el moribundo y vino de nuevo reencarnado en otro mundo. El ocio ya no es negocio y trabajar se ha convertido en castigo y carcelero de la libertad de vivir. ¿Qué del sentir del que uno se supone es dueño? ¿Es solo un sueño que me quiere destruir?, No lo sé. Solo sé que hace un mes que no me encuentro deje de ser cara ahora soy revés.
