El Libro de los Suenos IX Cap Final y Epilogo
El Libro de los Sueños Cap IX
Pasaron varios años desde aquel episodio en la vida de los muchachos…tal vez unos diez…un día se encontraron en la calle Aliana…toda una modelo profesional y Rebeca…administradora de un centro de cuido casada con un hombre trabajador y cariñoso que había adoptado su hija a la que llamaron Raquelín.
Hola Rebeca dijo Aliana…te ves bien…
Tu también te ves muy bien Aliana, veo que eres toda una modelo…
Si…además estudié comunicaciones y trabajo para un periódico haciendo reportajes…
¿No sabes de los demás?- preguntó Aliana
La verdad solo se de uno, Javier y de vez en cuando veo a Néstor y a Pilar. Ni siquiera volví a las tutorías…sería interesante ver en que cosa está cada cual… ¿te acuerdas del libro?, añadió Rebeca.
Nunca olvidaré ese fin de semana. Fue sobrenatural…
Si…lo fue…creo que nos cambió la vida a todos.
¿Te imaginas? Debido a mi trabajo he tenido que acampar en lugares que hacen ver aquella casona como un hotel todo incluido. Y yo no soportaba aquello. Jajaja ahora incluso mi esposo es un fanático de la aventura al aire libre…un niño escucha cualquiera…he aprendido a disfrutar de ese ambiente.
Las amigas se intercambiaron sus teléfonos y direcciones y prometieron volver a verse…
No muy lejos de allí un hombre miraba un plano de un edificio por demoler. El era el autor de una gran obra que se construiría allí para el beneficio de toda la comunidad.
En su mente había dibujado y creado una hermosa arquitectura que serviría de lugar de encuentro para la juventud. Su intención era crear algo que los alejara de la droga. Que les diera la oportunidad de ocupar el tiempo de ocio en cosas productivas y positivas.
Se había asociado con otro hombre que tenía la misma visión, este por el contrario tenía la capacidad de llegar a los jóvenes con la palabra. Era una persona con la habilidad de escuchar y se había convertido en un líder de la comunidad. Era psicólogo, pero su pasión era enseñar.
Fomentaba las actividades deportivas.
En otro lugar de la ciudad estaban las oficinas de otra mujer que se había convertido en abogada. Pero no era una abogada cualquiera. Siempre ayudaba a los más marginados y discriminados. Los derechos civiles era su especialidad. Su nombre era Pilar.
En otro pueblo, algo más apartado del área metropolitana existía un lugar boscoso con un hermoso lago y muchas plantas y árboles frutales.
Lindas cabañas adornaban un paisaje agreste y pacífico.
Tres hombres con sus esposas estaban a cargo del lugar. En el mismo había un restaurante y música en vivo. Ofrecían excursiones y paseos en bote. Tenían áreas de acampar así como las cabañas para que aquellos que prefirieran más comodidades pudiesen optar por las mismas.
El lugar se llamaba El Sitio de Frankie y los Gemelos. El primero era el músico. El que entretenía a los invitados. Los gemelos se encargaban de la administración del lugar. Todos se repartían las ganancias a partes iguales.
Los sobrinos del Tío Frankie siempre estaban pendientes a sus chistes, bromas y cuentos…en especial el de aquella casona y la aventura del libro de los sueños. Muy en especial los hijos de Sigfredo, gemelos…muy activos…y parlanchines.
Como sus padres y tío por adopción.
Gloria se había embarcado fuera del país. Siempre su espíritu aventurero la llevó a conocer otras culturas. Estudió idiomas. Dominaba siete idiomas. Español, inglés, alemán, francés, portugués, italiano y ruso.
Viajaba por todas partes del mundo. Su esposo Lorenzo se convirtió en uno de los más cotizados atletas profesionales y viajaba con frecuencia. Aunque no tenían hijos eran muy felices.
Todos ellos de alguna forma u otra seguían conectados aunque no lo sabían. Siempre recordaban aquel fin de semana en la montaña. Siempre recordarían aquel libro mágico, siempre recordarían que cambió sus vidas para siempre.
- Oye Néstor - llamó Javier al arquitecto.
Acabo de hablar con el viejo. Dice que le gustaría que fuésemos a pescar. Llama a Pilar y dile que nos vamos a pasar el fin de semana y que nos vamos a llevar a Néstor Javier para que tenga su primera salida en el bote…
Seguro compadre. Ya le dijiste a Rebeca de los planes. Contestó Néstor.
No…pero sabes que ella no va a tener ningún inconveniente. Le gusta lo que hacemos…
Claro…fue lo que soñamos. Dijo Néstor…
FIN
Epílogo
Todos tenemos sueños…algunos sólo se conforman con saberlos y añorarlos.
Otros los enmarcan en su derrotero como objetivos por los cuales vivir. Otros sencillamente viven y esperan que el sueño les llegue. Pero al final de algún modo u otro siempre se nos da la oportunidad de convertirlos en realidad.
Y he ahí el punto. ¿Dónde estás tú en relación con tu sueño?
¿Estás viviéndolo, lo estás soñando o ya despertaste y te diste cuenta de que no es un sueño, que lo lograste?
El soñar nuestro futuro es el primer paso para convertirlo realidad…si dejas de soñar…nunca tendrás futuro.
Pasaron varios años desde aquel episodio en la vida de los muchachos…tal vez unos diez…un día se encontraron en la calle Aliana…toda una modelo profesional y Rebeca…administradora de un centro de cuido casada con un hombre trabajador y cariñoso que había adoptado su hija a la que llamaron Raquelín.
Hola Rebeca dijo Aliana…te ves bien…
Tu también te ves muy bien Aliana, veo que eres toda una modelo…
Si…además estudié comunicaciones y trabajo para un periódico haciendo reportajes…
¿No sabes de los demás?- preguntó Aliana
La verdad solo se de uno, Javier y de vez en cuando veo a Néstor y a Pilar. Ni siquiera volví a las tutorías…sería interesante ver en que cosa está cada cual… ¿te acuerdas del libro?, añadió Rebeca.
Nunca olvidaré ese fin de semana. Fue sobrenatural…
Si…lo fue…creo que nos cambió la vida a todos.
¿Te imaginas? Debido a mi trabajo he tenido que acampar en lugares que hacen ver aquella casona como un hotel todo incluido. Y yo no soportaba aquello. Jajaja ahora incluso mi esposo es un fanático de la aventura al aire libre…un niño escucha cualquiera…he aprendido a disfrutar de ese ambiente.
Las amigas se intercambiaron sus teléfonos y direcciones y prometieron volver a verse…
No muy lejos de allí un hombre miraba un plano de un edificio por demoler. El era el autor de una gran obra que se construiría allí para el beneficio de toda la comunidad.
En su mente había dibujado y creado una hermosa arquitectura que serviría de lugar de encuentro para la juventud. Su intención era crear algo que los alejara de la droga. Que les diera la oportunidad de ocupar el tiempo de ocio en cosas productivas y positivas.
Se había asociado con otro hombre que tenía la misma visión, este por el contrario tenía la capacidad de llegar a los jóvenes con la palabra. Era una persona con la habilidad de escuchar y se había convertido en un líder de la comunidad. Era psicólogo, pero su pasión era enseñar.
Fomentaba las actividades deportivas.
En otro lugar de la ciudad estaban las oficinas de otra mujer que se había convertido en abogada. Pero no era una abogada cualquiera. Siempre ayudaba a los más marginados y discriminados. Los derechos civiles era su especialidad. Su nombre era Pilar.
En otro pueblo, algo más apartado del área metropolitana existía un lugar boscoso con un hermoso lago y muchas plantas y árboles frutales.
Lindas cabañas adornaban un paisaje agreste y pacífico.
Tres hombres con sus esposas estaban a cargo del lugar. En el mismo había un restaurante y música en vivo. Ofrecían excursiones y paseos en bote. Tenían áreas de acampar así como las cabañas para que aquellos que prefirieran más comodidades pudiesen optar por las mismas.
El lugar se llamaba El Sitio de Frankie y los Gemelos. El primero era el músico. El que entretenía a los invitados. Los gemelos se encargaban de la administración del lugar. Todos se repartían las ganancias a partes iguales.
Los sobrinos del Tío Frankie siempre estaban pendientes a sus chistes, bromas y cuentos…en especial el de aquella casona y la aventura del libro de los sueños. Muy en especial los hijos de Sigfredo, gemelos…muy activos…y parlanchines.
Como sus padres y tío por adopción.
Gloria se había embarcado fuera del país. Siempre su espíritu aventurero la llevó a conocer otras culturas. Estudió idiomas. Dominaba siete idiomas. Español, inglés, alemán, francés, portugués, italiano y ruso.
Viajaba por todas partes del mundo. Su esposo Lorenzo se convirtió en uno de los más cotizados atletas profesionales y viajaba con frecuencia. Aunque no tenían hijos eran muy felices.
Todos ellos de alguna forma u otra seguían conectados aunque no lo sabían. Siempre recordaban aquel fin de semana en la montaña. Siempre recordarían aquel libro mágico, siempre recordarían que cambió sus vidas para siempre.
- Oye Néstor - llamó Javier al arquitecto.
Acabo de hablar con el viejo. Dice que le gustaría que fuésemos a pescar. Llama a Pilar y dile que nos vamos a pasar el fin de semana y que nos vamos a llevar a Néstor Javier para que tenga su primera salida en el bote…
Seguro compadre. Ya le dijiste a Rebeca de los planes. Contestó Néstor.
No…pero sabes que ella no va a tener ningún inconveniente. Le gusta lo que hacemos…
Claro…fue lo que soñamos. Dijo Néstor…
FIN
Epílogo
Todos tenemos sueños…algunos sólo se conforman con saberlos y añorarlos.
Otros los enmarcan en su derrotero como objetivos por los cuales vivir. Otros sencillamente viven y esperan que el sueño les llegue. Pero al final de algún modo u otro siempre se nos da la oportunidad de convertirlos en realidad.
Y he ahí el punto. ¿Dónde estás tú en relación con tu sueño?
¿Estás viviéndolo, lo estás soñando o ya despertaste y te diste cuenta de que no es un sueño, que lo lograste?
El soñar nuestro futuro es el primer paso para convertirlo realidad…si dejas de soñar…nunca tendrás futuro.

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