El Libro de los Suenos III
EL LIBRO DE LOS SUEÑOS CAP III
-Pues yo ando un poco adormilado- respondió Javier.
¿Qué se traerá la maestra?, ¿viste el gesto del tipo que trajo a Néstor?, para mí que se traen algo.-dijo Gloria
No lo sé. Lo que sé es que este viajecito está raro.
Mientras, el autobús se salía de la ruta principal y se adentraba en una carretera de esas rurales donde lo único que ves son árboles y bosque. Iba serpenteando a la orilla de riscos y profundos acantilados.
¡Oiga! Chofer…tengo que….
El chofer miró a Rebeca con la cara de desesperación y detuvo la marcha en medio de aquel camino.
¿Aquí?...gimió ella.
Los demás jóvenes ya despiertos estiraban las extremidades y trataban de ubicarse. No sabían donde estaban, pero era lejos.
Gloria y Javier eran los únicos que habían visto el camino, pero tampoco tenían idea de a donde iban.
-Ven Rebeca- dijo la profesora Osorio. Te acompaño.
¡Yo también voy!, dijo Pilar y llamó a Aliana. Gloria ya iba al frente de todas buscando un lugar donde acuclillarse…no había tiempo para comemierderías.
¡Aliana! Aprovecha…le dijo la profe. No vamos a parar hasta llegar…
- puedo aguantar- dijo ella con cara de disgusto. Por ninguna manera iba a destapar su trasero para acuclillarse a hacer una necesidad en campo abierto.
Los varones obviamente fueron más afortunados. Con pararse y mirar hacia el horizonte tenían, y ninguno andaba con complejos.
Frankie como siempre no podía dejar escapar la oportunidad de hacer algún chiste.
Escogió a los gemelos.
-Oigan- les preguntó.
¿Y son gemelos idénticos en todo?…jajajajaja
Pues fíjate…dijeron ambos al tiempo que se volteaban hacia Frankie….jajjajajajajajaja. Rieron
Néstor y Lorenzo también se reían de la ocurrencia de los gemelos que andaban con los pantalones a media asta demostrando sus gemelos. Javier estaba al otro extremo…rojo como un tomate….
¿Qué te pasa? Preguntó Sigfredo uno de los gemelos todavía con el pantalón a media asta.
Javier se sonrió tímidamente y señaló hacia atrás de los gemelos y del resto del grupo.
Al voltearse se dieron cuenta de que estaban totalmente expuestos a las chicas…
Los pantalones subieron en un abrir y cerrar de ojos.
Jaajjajajajajajajajajajaja
Jajajajajajajajajajajajajaja
Jaajjajajajajajajajajaajajja
Todas reían…Aliana
Pilar, la profesora, Gloria,,,
Rebeca a carcajadas “me meo otra vez jajajajajajaja”
Son igualitos….jajajajajajjaja dijo Gloria….
Parecen …Aliana iba a decir …pero la profesora la detuvo…
Bueno chicos…ya que sabemos que definitivamente son idénticos ¿Por qué no nos subimos al autobús para llegar a nuestro destino?
Así pues con el ego maltrecho los gemelos se suben a autobús y luego los demás varones.
Jijijiji todavía se escuchaban risitas ahogadas…
-Veo que salir a mear les subió el ánimo- dijo Don Bienvenido
Las chicas no pudieron más con el comentario…
Waaaajajajajajajajjaajajajajajajajajaa.
La cara de los gemelos…idéntica….pura vergüenza.
Mientras, el autobús ascendía por aquella carretera que más bien era un camino vecinal, los jóvenes atisbaban por las ventanas aquel paisaje agreste.
El camino bordeaba precariamente el precipicio de unos 300 metros de profundidad. Al otro lado del desfiladero se podían distinguir dos saltos de agua como hilos blancos que contrastaban con el verde de la montaña.
-Ya falta poco- dijo Don Bienvenido al tiempo que tomaba una curva y se adentraba en un sendero que apenas cabía el autobús.
Hasta aquí llega el transporte. Ahora hay que caminar.
¿Caminar? , preguntó Rebeca. No puedo caminar mucho.
-Bueno- tú no caminarás, por ti viene un vehículo.
¿Un vehículo? Preguntó Aliana,- y ¿no podemos montarnos en él?
Frankie la interrumpió… Aliana tendrás que caminar y con equipaje.
Aliana miró a la profesora, y ésta se encogió de hombros, Frankie tenía razón.
Así pues todos emprendieron la marcha con sus bártulos a cuestas por un camino que los llevaría a donde ni puta idea tenían…sólo podían seguir a Don Bienvenido.
Rebeca se quedó con la profesora esperando por el transporte.
-Lo que falta es un corto trecho y no tendrás nada que cargar…digo además de esa criatura… aquí llega, finalizó Raquelín diciendo; Al tiempo que un burro traído por una soga y un peón del lugar hacía su aparición.
Era un animalito pequeño pero se veía fuerte…
¡!!Queeeeeeeeeeeeeee!!!, no pensará que me monte en esa bestia. No soy la Virgen María. ¡Ni se le ocurra que lo voy a hacer!
Tienes razón…dijo Raquelín y añadió, -pero igual puedes caminar…tu decides.
No te preocupes…Simón conduce esto como si fuese en una nube…no lo sentirás dar ni un salto.
- Hola Simón-saludó Raquelín
-Hola jefa- respondió el peón.
-Veo que trae un buen grupo, ya la cena está preparada -
¿Y el sitio?- preguntó Raquelín
Tal como usted lo pidió…contestó el hombre.
Rebeca se subió al borrico y Simón la llevó suavemente. Tenía razón no sintió nada. A los cinco minutos ya estaban en el lugar con el resto del grupo.
Rebeca miró de frente y se quedó en una sola pieza ante lo que tenía ante sus ojos.
Se bajó del burro y se unió al grupo en un semicírculo silencioso…
Lorenzo, Néstor, Aliana, Sigfredo, su hermano Ramón, Pilar, Javier, Frankie, y Gloria estaban lerdos
Tenían estas únicas caras de bobos…Rebeca se les unió.
-Pues yo ando un poco adormilado- respondió Javier.
¿Qué se traerá la maestra?, ¿viste el gesto del tipo que trajo a Néstor?, para mí que se traen algo.-dijo Gloria
No lo sé. Lo que sé es que este viajecito está raro.
Mientras, el autobús se salía de la ruta principal y se adentraba en una carretera de esas rurales donde lo único que ves son árboles y bosque. Iba serpenteando a la orilla de riscos y profundos acantilados.
¡Oiga! Chofer…tengo que….
El chofer miró a Rebeca con la cara de desesperación y detuvo la marcha en medio de aquel camino.
¿Aquí?...gimió ella.
Los demás jóvenes ya despiertos estiraban las extremidades y trataban de ubicarse. No sabían donde estaban, pero era lejos.
Gloria y Javier eran los únicos que habían visto el camino, pero tampoco tenían idea de a donde iban.
-Ven Rebeca- dijo la profesora Osorio. Te acompaño.
¡Yo también voy!, dijo Pilar y llamó a Aliana. Gloria ya iba al frente de todas buscando un lugar donde acuclillarse…no había tiempo para comemierderías.
¡Aliana! Aprovecha…le dijo la profe. No vamos a parar hasta llegar…
- puedo aguantar- dijo ella con cara de disgusto. Por ninguna manera iba a destapar su trasero para acuclillarse a hacer una necesidad en campo abierto.
Los varones obviamente fueron más afortunados. Con pararse y mirar hacia el horizonte tenían, y ninguno andaba con complejos.
Frankie como siempre no podía dejar escapar la oportunidad de hacer algún chiste.
Escogió a los gemelos.
-Oigan- les preguntó.
¿Y son gemelos idénticos en todo?…jajajajaja
Pues fíjate…dijeron ambos al tiempo que se volteaban hacia Frankie….jajjajajajajajaja. Rieron
Néstor y Lorenzo también se reían de la ocurrencia de los gemelos que andaban con los pantalones a media asta demostrando sus gemelos. Javier estaba al otro extremo…rojo como un tomate….
¿Qué te pasa? Preguntó Sigfredo uno de los gemelos todavía con el pantalón a media asta.
Javier se sonrió tímidamente y señaló hacia atrás de los gemelos y del resto del grupo.
Al voltearse se dieron cuenta de que estaban totalmente expuestos a las chicas…
Los pantalones subieron en un abrir y cerrar de ojos.
Jaajjajajajajajajajajajaja
Jajajajajajajajajajajajajaja
Jaajjajajajajajajajajaajajja
Todas reían…Aliana
Pilar, la profesora, Gloria,,,
Rebeca a carcajadas “me meo otra vez jajajajajajaja”
Son igualitos….jajajajajajjaja dijo Gloria….
Parecen …Aliana iba a decir …pero la profesora la detuvo…
Bueno chicos…ya que sabemos que definitivamente son idénticos ¿Por qué no nos subimos al autobús para llegar a nuestro destino?
Así pues con el ego maltrecho los gemelos se suben a autobús y luego los demás varones.
Jijijiji todavía se escuchaban risitas ahogadas…
-Veo que salir a mear les subió el ánimo- dijo Don Bienvenido
Las chicas no pudieron más con el comentario…
Waaaajajajajajajajjaajajajajajajajajaa.
La cara de los gemelos…idéntica….pura vergüenza.
Mientras, el autobús ascendía por aquella carretera que más bien era un camino vecinal, los jóvenes atisbaban por las ventanas aquel paisaje agreste.
El camino bordeaba precariamente el precipicio de unos 300 metros de profundidad. Al otro lado del desfiladero se podían distinguir dos saltos de agua como hilos blancos que contrastaban con el verde de la montaña.
-Ya falta poco- dijo Don Bienvenido al tiempo que tomaba una curva y se adentraba en un sendero que apenas cabía el autobús.
Hasta aquí llega el transporte. Ahora hay que caminar.
¿Caminar? , preguntó Rebeca. No puedo caminar mucho.
-Bueno- tú no caminarás, por ti viene un vehículo.
¿Un vehículo? Preguntó Aliana,- y ¿no podemos montarnos en él?
Frankie la interrumpió… Aliana tendrás que caminar y con equipaje.
Aliana miró a la profesora, y ésta se encogió de hombros, Frankie tenía razón.
Así pues todos emprendieron la marcha con sus bártulos a cuestas por un camino que los llevaría a donde ni puta idea tenían…sólo podían seguir a Don Bienvenido.
Rebeca se quedó con la profesora esperando por el transporte.
-Lo que falta es un corto trecho y no tendrás nada que cargar…digo además de esa criatura… aquí llega, finalizó Raquelín diciendo; Al tiempo que un burro traído por una soga y un peón del lugar hacía su aparición.
Era un animalito pequeño pero se veía fuerte…
¡!!Queeeeeeeeeeeeeee!!!, no pensará que me monte en esa bestia. No soy la Virgen María. ¡Ni se le ocurra que lo voy a hacer!
Tienes razón…dijo Raquelín y añadió, -pero igual puedes caminar…tu decides.
No te preocupes…Simón conduce esto como si fuese en una nube…no lo sentirás dar ni un salto.
- Hola Simón-saludó Raquelín
-Hola jefa- respondió el peón.
-Veo que trae un buen grupo, ya la cena está preparada -
¿Y el sitio?- preguntó Raquelín
Tal como usted lo pidió…contestó el hombre.
Rebeca se subió al borrico y Simón la llevó suavemente. Tenía razón no sintió nada. A los cinco minutos ya estaban en el lugar con el resto del grupo.
Rebeca miró de frente y se quedó en una sola pieza ante lo que tenía ante sus ojos.
Se bajó del burro y se unió al grupo en un semicírculo silencioso…
Lorenzo, Néstor, Aliana, Sigfredo, su hermano Ramón, Pilar, Javier, Frankie, y Gloria estaban lerdos
Tenían estas únicas caras de bobos…Rebeca se les unió.

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