EL ATRAPA SUEÑOS CAP 2 ATRAPADOS
La ola los tomó por sorpresa, en un instante estaban en el agua.
Tosiendo Viviana se aferró al costado del bote mientras Marcelo la sujetaba por el chaleco salvavidas.
¿estas bien? preguntó Marcelo
¿qué pasó??- preguntó Viviana
-Una ola , no sé de donde vino solo se que la vi justo a tiempo para sujetarte- dijo Marcelo
Ambos se subieron nuevamente al bote. Marcelo intentó prender el motor sin éxito mientras Viviana miraba hacia el océano con incredulidad.
¡Marcelo, Marcelo!-gritó
Marcelo alzó la vista y se quedó callado. No tenía palabras para explicar lo que veía.
-No lo creo,no lo creo- se decia una y otra vez mientras Viviana se aferraba a su brazo.
Frente a ellos a unos cuantos metros se erguía un majestuoso barco un galeón. Según se acercaba, la pareja podía distinguir las siluetas de la tripulación.
¿Qué hacemos ? preguntó Viviana mientras Marcelo intentaba prender el motor desesperadamente.
- No lo se pero no me voy a quedar a averiguar-replicó Marcelo al tiempo que miraba impotente al barco cada vez más cerca
-¡al agua!- ordenó Marcelo a la vez que se zambullia y halaba a Viviana consigo.
Escondidos detras del bote esperaban no ser vistos.
-shhhhh- no hagas ningun ruido dijo calladamente Marcelo.
Un golpe seco contra el casco del bote llamó la atención de Marcelo. Este alzó la cabeza y oteó por encima de la borda
-OH OH- exclamó por segunda vez Marcelo
Es la segunda vez que dices oh oh y no me agrada- dijo Viviana...
Oh oh- volvio Marcelo a decir..
-Nos estáan halando hacia el barco,aún no nos han visto. Al menos eso creo. ¿Sabes nadar?- preguntó Marcelo.
¿nadar?...no mucho.¿a dónde piensas nadar? preguntó Viviana mirando a todas partes observando que no se veía tierra por ningún lado.
-No importa lo que haga, no sueltes esta soga hasta que te diga- Marcelo indicó.
Había atado una pequeña cuerda a una parte sumergida de su bote. El plan era sumergirse y nadar bajo el agua por debajo del bote y del barco para quedar fuera de la vista de los que estuvieran en el barco y luego nadar hacia la costa.
¿queeeeeeé?- sollozó Viviana,
-¿bajo el agua?...¿taaanto?
No se me ocurre otra linda-dijo Marcelo
Ya estaban muy cerca del barco y sentían como se tensaba la soga mientras unos misteriosos brazos halaban de ella.
prepárate y no me sueltes por lo que mas quieras- dijo Marcelo
-espera, espera ¡el chaleco salvavidas! dijo Viviana
-ufff rápido lo olvidé- se disculpó Marcelo
1,2 3 y ambos desaparecieron bajo el agua.
Viviana estaba asustada y su necesidad de respirar era urgente. Marcelo por el contrario tenía un dominio de la apnea casi cetaceo y aguantaba cómodo un par de minutos.
Ambos sintieron como el bote chocaba con el barco. Viviana estaba al punto de desmayo y empezaba a exhalar pequeñas burbujas,clara señal de su próxima explosión para respirar.
Marcelo se le acercó justo en el momento en que ella soltaba el aire, le agarró el rostro y le pegó su boca a la de ella fuertemente. Le dió un soplo de aire justo que ella pudo tolerar,él sin embargo se quedó con muy poco. Ahora era él el que necesitaba respirar. Sin pensarlo nadó freneticamente halando a Viviana con el...uno dos tres cuatro cinco braceadas y no aguantó más.
Ambos emergieron detrás del gran timón de madera de aquella nave y allí se aferraron. Escuchaban voces y los pasos de la tripulación. Viviana estaba totalmente agotada y casi inconciente,pero respiraba. Marcelo ya estaba recuperado y analizaba la situación. Miró su reloj, llevaban media hora y sólo se atisbaba el barco y la bruma.
Marcelo podía ver desde donde estaba, que su bote era abordado e inspeccionado por unos hombres.
-traigan todo a bordo- se escuchó la voz obviamente de un oficial.
Viviana ya recuperaba el sentido- ¿dónde estamos?
-en la pare posterior del barco y tienen nuestras cosas. tenemos que alejarnos del barco nadando aún no nos han visto. dijo Marcelo.
-Busquen por todas partes no pueden estar muy lejos esos dos- escucharon la voz del oficial
Después de todo sí los habían visto- pensó Marcelo
-Suban todo incluyendo la extraña nave- ordenó la voz
Ahora todo se complicaba. Sin el bote, sin comunicació y con una extraña tripulación buscándolos era muy poco lo que podían hacer.
y mientras la tripulación los buscaba, ellos se aferraban al timón sin saber lo que el destino les deparaba
Tosiendo Viviana se aferró al costado del bote mientras Marcelo la sujetaba por el chaleco salvavidas.
¿estas bien? preguntó Marcelo
¿qué pasó??- preguntó Viviana
-Una ola , no sé de donde vino solo se que la vi justo a tiempo para sujetarte- dijo Marcelo
Ambos se subieron nuevamente al bote. Marcelo intentó prender el motor sin éxito mientras Viviana miraba hacia el océano con incredulidad.
¡Marcelo, Marcelo!-gritó
Marcelo alzó la vista y se quedó callado. No tenía palabras para explicar lo que veía.
-No lo creo,no lo creo- se decia una y otra vez mientras Viviana se aferraba a su brazo.
Frente a ellos a unos cuantos metros se erguía un majestuoso barco un galeón. Según se acercaba, la pareja podía distinguir las siluetas de la tripulación.
¿Qué hacemos ? preguntó Viviana mientras Marcelo intentaba prender el motor desesperadamente.
- No lo se pero no me voy a quedar a averiguar-replicó Marcelo al tiempo que miraba impotente al barco cada vez más cerca
-¡al agua!- ordenó Marcelo a la vez que se zambullia y halaba a Viviana consigo.
Escondidos detras del bote esperaban no ser vistos.
-shhhhh- no hagas ningun ruido dijo calladamente Marcelo.
Un golpe seco contra el casco del bote llamó la atención de Marcelo. Este alzó la cabeza y oteó por encima de la borda
-OH OH- exclamó por segunda vez Marcelo
Es la segunda vez que dices oh oh y no me agrada- dijo Viviana...
Oh oh- volvio Marcelo a decir..
-Nos estáan halando hacia el barco,aún no nos han visto. Al menos eso creo. ¿Sabes nadar?- preguntó Marcelo.
¿nadar?...no mucho.¿a dónde piensas nadar? preguntó Viviana mirando a todas partes observando que no se veía tierra por ningún lado.
-No importa lo que haga, no sueltes esta soga hasta que te diga- Marcelo indicó.
Había atado una pequeña cuerda a una parte sumergida de su bote. El plan era sumergirse y nadar bajo el agua por debajo del bote y del barco para quedar fuera de la vista de los que estuvieran en el barco y luego nadar hacia la costa.
¿queeeeeeé?- sollozó Viviana,
-¿bajo el agua?...¿taaanto?
No se me ocurre otra linda-dijo Marcelo
Ya estaban muy cerca del barco y sentían como se tensaba la soga mientras unos misteriosos brazos halaban de ella.
prepárate y no me sueltes por lo que mas quieras- dijo Marcelo
-espera, espera ¡el chaleco salvavidas! dijo Viviana
-ufff rápido lo olvidé- se disculpó Marcelo
1,2 3 y ambos desaparecieron bajo el agua.
Viviana estaba asustada y su necesidad de respirar era urgente. Marcelo por el contrario tenía un dominio de la apnea casi cetaceo y aguantaba cómodo un par de minutos.
Ambos sintieron como el bote chocaba con el barco. Viviana estaba al punto de desmayo y empezaba a exhalar pequeñas burbujas,clara señal de su próxima explosión para respirar.
Marcelo se le acercó justo en el momento en que ella soltaba el aire, le agarró el rostro y le pegó su boca a la de ella fuertemente. Le dió un soplo de aire justo que ella pudo tolerar,él sin embargo se quedó con muy poco. Ahora era él el que necesitaba respirar. Sin pensarlo nadó freneticamente halando a Viviana con el...uno dos tres cuatro cinco braceadas y no aguantó más.
Ambos emergieron detrás del gran timón de madera de aquella nave y allí se aferraron. Escuchaban voces y los pasos de la tripulación. Viviana estaba totalmente agotada y casi inconciente,pero respiraba. Marcelo ya estaba recuperado y analizaba la situación. Miró su reloj, llevaban media hora y sólo se atisbaba el barco y la bruma.
Marcelo podía ver desde donde estaba, que su bote era abordado e inspeccionado por unos hombres.
-traigan todo a bordo- se escuchó la voz obviamente de un oficial.
Viviana ya recuperaba el sentido- ¿dónde estamos?
-en la pare posterior del barco y tienen nuestras cosas. tenemos que alejarnos del barco nadando aún no nos han visto. dijo Marcelo.
-Busquen por todas partes no pueden estar muy lejos esos dos- escucharon la voz del oficial
Después de todo sí los habían visto- pensó Marcelo
-Suban todo incluyendo la extraña nave- ordenó la voz
Ahora todo se complicaba. Sin el bote, sin comunicació y con una extraña tripulación buscándolos era muy poco lo que podían hacer.
y mientras la tripulación los buscaba, ellos se aferraban al timón sin saber lo que el destino les deparaba

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