SENTENCIA
SENTENCIA
Era media tarde.
Su caminar lento y desbalanceado evidenciaba el cansancio de aquellos reos. Iban sin más prisa que la de dar un paso después de otro. Sus miradas profundas, enconcavadas en ojos con expresión de resignación ante la suerte inminente que hoy les pesa sobre su existir, buscaban algún alivio entre las máquinas de la indiferencia que día a día enfrentaban en su andar.
Una mano llagosa extendida y abierta al cielo. Un bastón cojeando y un cuerpo lánguido fruto del abuso al falso sueño. Demencia ocular en los horizontes perdidos entre olores y fumarolas. Sangre envenenada con la rabia del químico y la paz del un gas natural.
Elíxires que nutren las venas y arterias haciendo de los latidos del corazón un desboque de sensaciones someras, ficticias…mortales.
Una cabellera rubia queda de evidencia de lo que una vez fue aquella rubia niña. Una barbilla hirsuta queda como evidencia de una sabiduría perdida en las mazmorras del espejismo de lo que pudo haber sido un gran señor. Jamás lo sabrán. El destino dictó la sentencia.
El verdugo hace tiempo la ejecutó. Ahora es que el cuerpo la sufre… el resultado final. Deambula entre autos por el día, entre zaguanes por la noche y si despierta seguir cumpliendo su sentencia de por vida…perpetua. El día que ya ese cuerpo maltrecho y maldito por los abusos de la droga ya no despierte, ya no camine, ya no mire…habrá cumplido con la sentencia y será otra vez libre. Un alma errante un alma que hoy reclama ser libre. Un alma no en pena…en un cuerpo que da pena.
¿Sentencia de muerte o sentencia de vida?
Era media tarde.
Su caminar lento y desbalanceado evidenciaba el cansancio de aquellos reos. Iban sin más prisa que la de dar un paso después de otro. Sus miradas profundas, enconcavadas en ojos con expresión de resignación ante la suerte inminente que hoy les pesa sobre su existir, buscaban algún alivio entre las máquinas de la indiferencia que día a día enfrentaban en su andar.
Una mano llagosa extendida y abierta al cielo. Un bastón cojeando y un cuerpo lánguido fruto del abuso al falso sueño. Demencia ocular en los horizontes perdidos entre olores y fumarolas. Sangre envenenada con la rabia del químico y la paz del un gas natural.
Elíxires que nutren las venas y arterias haciendo de los latidos del corazón un desboque de sensaciones someras, ficticias…mortales.
Una cabellera rubia queda de evidencia de lo que una vez fue aquella rubia niña. Una barbilla hirsuta queda como evidencia de una sabiduría perdida en las mazmorras del espejismo de lo que pudo haber sido un gran señor. Jamás lo sabrán. El destino dictó la sentencia.
El verdugo hace tiempo la ejecutó. Ahora es que el cuerpo la sufre… el resultado final. Deambula entre autos por el día, entre zaguanes por la noche y si despierta seguir cumpliendo su sentencia de por vida…perpetua. El día que ya ese cuerpo maltrecho y maldito por los abusos de la droga ya no despierte, ya no camine, ya no mire…habrá cumplido con la sentencia y será otra vez libre. Un alma errante un alma que hoy reclama ser libre. Un alma no en pena…en un cuerpo que da pena.
¿Sentencia de muerte o sentencia de vida?

6 Comments:
Hola!!!
vine a hacerte saber que estoy. Si y saludandote en el día de los amigos. Por stos lados.
Besos
Hola:
Mi computadora esta en coma. Y estuve de vacaciones por una semanita.
Actualmente estoy sin internet y solo he podido entrar en la oficina,pero mientrs pueda seguire entrando de esta forma Asi que ya vuelvo con otras historias besos
Hola Sr. R!!! ¿Por donde anda? ¿Cuando vuelve?
Espero que ande bien.
Un beso!!!!
Nos abandonaste? No escribís más????
¿Dónde anda el Sr. R?
Un beso!!!!
vine a dejarte un beso y se lo extraña. Acá y por allá tambien y mucho
Hace dos meses que no te leemos por acá!!!
Espero que estés bien. Muchos besos!!!!
Publicar un comentario
<< Home