Amiga de siempre...
Tú que me sigues a todas partes y escuchas los rumores de mis secretos. Callas por decreto de tu existencia intangible y siempre presente a la luz de los hechos.
Refrescas mi pasar donde quiera que me pare y hallas la forma de aparecer así sea tenuemente. Siempre estás, aún cuando no existe iluminación aparente. Ahí te apoderas del todo y me envuelves en tu fresca penumbra.
Vas por el tiempo y jamás envejeces. Creciste conmigo y en ocasiones se te antoja ser enana o gigante. Te paras de frente, me das la espalda me sigues a todas partes. Juegas a las escondidas aún.
En el pasar de los miedos te levantas y me recuerdas que aún soy.
Que cuando amanezca de tu noche estarás vigilando mi día.
Me asombras, sombra con tu antifaz de cuerpo sin rostro. Con tu presencia desnuda a la luz del día y de la luna.
Tal vez eres el alma…el color del alma en negativo como una fotografía. En mi eres invisible y sólo te proyectas cuando la luz te retrata.
Hay que ver, quién diría que acabo de teorizar que la sombra es un retrato del alma, de un alma viva en carne. Una vez se separa del cuerpo en la muerte del mismo ya deja de ser sombra. Se convierte en aire.
Y si el aire es vida y la sombra es aire entonces es correcto decir…
Que respiro gracias a las sombras del pasado y que algún día dejaré mi sombra libre y ella me convertirá en el aire que respires.
Sombra amiga de siempre...
Refrescas mi pasar donde quiera que me pare y hallas la forma de aparecer así sea tenuemente. Siempre estás, aún cuando no existe iluminación aparente. Ahí te apoderas del todo y me envuelves en tu fresca penumbra.
Vas por el tiempo y jamás envejeces. Creciste conmigo y en ocasiones se te antoja ser enana o gigante. Te paras de frente, me das la espalda me sigues a todas partes. Juegas a las escondidas aún.
En el pasar de los miedos te levantas y me recuerdas que aún soy.
Que cuando amanezca de tu noche estarás vigilando mi día.
Me asombras, sombra con tu antifaz de cuerpo sin rostro. Con tu presencia desnuda a la luz del día y de la luna.
Tal vez eres el alma…el color del alma en negativo como una fotografía. En mi eres invisible y sólo te proyectas cuando la luz te retrata.
Hay que ver, quién diría que acabo de teorizar que la sombra es un retrato del alma, de un alma viva en carne. Una vez se separa del cuerpo en la muerte del mismo ya deja de ser sombra. Se convierte en aire.
Y si el aire es vida y la sombra es aire entonces es correcto decir…
Que respiro gracias a las sombras del pasado y que algún día dejaré mi sombra libre y ella me convertirá en el aire que respires.
Sombra amiga de siempre...

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home