De Humano a Arbol
De Humano a Arbol
Hoy me ví en la mirada de otro y mi reflejo se hizo patente ante lo imponente de la situación. Nada era igual y yo allí esperando el golpe de una ola que nunca llegó.
La verdad me acompañó de forma sincera. Un raro sentir se hacía presente. La vida es extraña. Da vueltas como telarañas enredando destinos.
Un largo camino, sinuoso reptil arrastrando mi humanidad por las suelos fértiles de la inspiración. Sí, porque estar en el suelo no significa ser menos. Muchas de las flores más hermosas se levantan lo suficiente para dejarse ver sobre la tierra.
Una puerta que se abre otra que se cierra. Y el mordaz silencio de un corazón esboza en acción una sonrisa sincera. La mano no tembló, el semblante miró tranquilo el placer de aquella humanidad y el corazón, ahhh, ese latió firme y constante sin asomo de miedo sin asomo de maldad sin asomo de nada.
El camino se me alaba como si fuese un premio ganado, no optado por caminar. La mirada dejó de ver y se dedicó a mirar.
La palabra se dedicó a romper las últimas gotas de aquél rocío mañanero que por un tiempo refrescó los pétalos marchitantes de una flor que sólo floreció una vez en la vida y que ahora una vez marchita sería árbol que jamás flor daría otra vez.
Sus raíces sostendrían ese viejo tronco, lleno de cicatrices de tormentas pasadas y de expectativas de tormentas por venir.
Árbol que guardará bajo su sombra los rumores del viento, las canciones del silencio, las caricias de las mariposas, los aromas del bosque.
Hoy me ví en la mirada de otro y mi reflejo se hizo patente ante lo imponente de la situación. Nada era igual y yo allí esperando el golpe de una ola que nunca llegó.
La verdad me acompañó de forma sincera. Un raro sentir se hacía presente. La vida es extraña. Da vueltas como telarañas enredando destinos.
Un largo camino, sinuoso reptil arrastrando mi humanidad por las suelos fértiles de la inspiración. Sí, porque estar en el suelo no significa ser menos. Muchas de las flores más hermosas se levantan lo suficiente para dejarse ver sobre la tierra.
Una puerta que se abre otra que se cierra. Y el mordaz silencio de un corazón esboza en acción una sonrisa sincera. La mano no tembló, el semblante miró tranquilo el placer de aquella humanidad y el corazón, ahhh, ese latió firme y constante sin asomo de miedo sin asomo de maldad sin asomo de nada.
El camino se me alaba como si fuese un premio ganado, no optado por caminar. La mirada dejó de ver y se dedicó a mirar.
La palabra se dedicó a romper las últimas gotas de aquél rocío mañanero que por un tiempo refrescó los pétalos marchitantes de una flor que sólo floreció una vez en la vida y que ahora una vez marchita sería árbol que jamás flor daría otra vez.
Sus raíces sostendrían ese viejo tronco, lleno de cicatrices de tormentas pasadas y de expectativas de tormentas por venir.
Árbol que guardará bajo su sombra los rumores del viento, las canciones del silencio, las caricias de las mariposas, los aromas del bosque.

2 Comments:
Que bueno que posteaste.
Lo lei y dice mucho, lo lei y me gusto. lo lei y hay muchas puertas por abrise.
TE dejo un beso
chau!
Gracias...escribir puede ser lindo puede ser tenebroso. La verdad es que no importa cuan avanzada sea la recnologia, la palabra es la palabra y sale de adentro.
Visiono experiencia o meramente cuento..
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