El Amuleto II
El Amuleto II
Al amanecer el cielo estaba diáfano, se perfilaba un día precioso.
Inventé no se que excusa para no ir a trabajar. Tendría la mañana para buscar aquel objeto. Llegué a eso de las siete. Los portones del camposanto estaban abiertos. El celador ya había llegado.
Al verme sonrió.
¿Salió tarde eh? Preguntó.
Si. Contesté…estuvo muy tranquilo.
El celador arqueó una ceja dejándome entrever que no me creyó.
¿De veras? …preguntó.
Encontré varias flores revolcadas por todos lados…
Puse cara de asombro pero no dije nada.
El continuó.
Hace tiempo vienen sucediendo cosas raras como la de las flores. Otro día veo sombras a plena luz del día y justo antes del amanecer cuando me dispongo a abrir los portones escucho música y hasta puedo jurar que alguien esta cocinando…arroz con pollo y de los buenos.
Mmm pues yo no vi nada, Mentí. De hecho se me perdió algo anoche, allá por la salida que usted me indicó. Vine a ver si lo encontraba con la luz del día.
¿Puedo?
Vaya pues…,dijo el celador… e insistió, ¿Está seguro que no vió nada?
Verá…se que usted no pudo haber sido el causante de tal desorden. Vivo cerca de aquí y lo vi alejarse una hora después. Fuí a verificar y todo estaba en orden.
De verdad no vi nada. Bueno, le dejo que quiero encontrar lo que perdí.
¿Y que fue lo que perdió? Volvió el celador a preguntar con una sonrisa maliciosa.
Se me estaban agotando los argumentos tenía que pensar y rápido.
-Perdí un pequeño bolso con unos recuerdos- inventé
AHHH…pues buena suerte. Dijo…y agregó sonriendo todavía como alguien que te oculta que sabe de tu secreto pero te lo dice con el lenguaje corporal
-espero que lo encuentre.
Al amanecer el cielo estaba diáfano, se perfilaba un día precioso.
Inventé no se que excusa para no ir a trabajar. Tendría la mañana para buscar aquel objeto. Llegué a eso de las siete. Los portones del camposanto estaban abiertos. El celador ya había llegado.
Al verme sonrió.
¿Salió tarde eh? Preguntó.
Si. Contesté…estuvo muy tranquilo.
El celador arqueó una ceja dejándome entrever que no me creyó.
¿De veras? …preguntó.
Encontré varias flores revolcadas por todos lados…
Puse cara de asombro pero no dije nada.
El continuó.
Hace tiempo vienen sucediendo cosas raras como la de las flores. Otro día veo sombras a plena luz del día y justo antes del amanecer cuando me dispongo a abrir los portones escucho música y hasta puedo jurar que alguien esta cocinando…arroz con pollo y de los buenos.
Mmm pues yo no vi nada, Mentí. De hecho se me perdió algo anoche, allá por la salida que usted me indicó. Vine a ver si lo encontraba con la luz del día.
¿Puedo?
Vaya pues…,dijo el celador… e insistió, ¿Está seguro que no vió nada?
Verá…se que usted no pudo haber sido el causante de tal desorden. Vivo cerca de aquí y lo vi alejarse una hora después. Fuí a verificar y todo estaba en orden.
De verdad no vi nada. Bueno, le dejo que quiero encontrar lo que perdí.
¿Y que fue lo que perdió? Volvió el celador a preguntar con una sonrisa maliciosa.
Se me estaban agotando los argumentos tenía que pensar y rápido.
-Perdí un pequeño bolso con unos recuerdos- inventé
AHHH…pues buena suerte. Dijo…y agregó sonriendo todavía como alguien que te oculta que sabe de tu secreto pero te lo dice con el lenguaje corporal
-espero que lo encuentre.

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