El Personaje...Tragame Tierra
EL Personaje… “Trágame Tierra”
Y mientras se mojaba bajo aquel aguacero le vinieron recuerdos de situaciones como la del día en que se encontró con los padres de su novia pero no andaba con ella…
Eran las seis de la mañana y el joven estaba listo para salir. Fue a casa de su amigo OTTO. Junto con él había planificado ir para Culebra (una isla paraíso al este de su país) a pasar el fin de semana.
Al irlo a recoger OTTO le informa:
“Mi novia viene e invitó a una compañera de trabajo y creo que ella invitó a otra amiga”dijo. ¿Te molesta?
La verdad que no me importa. Estoy tranquilo. Dijo él.
A eso de las seis y cuarto llegan las amigas y con un hola mucho gusto...todos salen en caravana hacia el ferry que quedaba como a una hora de camino.
Al llegar al muelle…la fila…era…gigantesca. Faltaban dos horas para salir y allí había tanta gente que parecía una fila de cupones.
De pronto los vió. Justo eran los primeros de la fila. Los padres de su ex novia aunque ellos, el estaba seguro, no estuviesen al tanto.
Ellos notaron su presencia.
Hoooola!!! ¿Cómo estas?,
Yo bien y ustedes.
Aquí listos para salir para Vieques. Estamos desde las 4am esperando aquí.
¿Y tu?...
Bueno yo voy para Culebra con un amigo (era verdad). Respondió.
¡Oye OTTO! Ven acá…a saludar a doña Carmen y Don Gilberto.
Al OTTO llegar a saludar…don Gilberto le pregunta cuántos eran a lo que el caballero responde que seis personas. Muy amablemente le pide el dinero y compra los pasajes economizándoles como una hora de hacer fila.
OTTO charlaba animadamente con doña Carmen, la ex suegra.
Ella…muy observadora del entorno ve las tres amigas y otro amigo que OTTO había invitado. Las matemáticas no serían su fuerte, pero allí había tres mujeres y tres varones…
OTTO…lo llama ella.
Y dime… ¿Con quienes andan?
OTTO muy seguro y muy ingenuo responde a viva voz. Con una cara de felicidad como la de un perro con dos rabos.
“Pues con un chorro de mujeres”….
Un silencio sepulcral se apoderó de la conversación entre el suegro y el caballero que ya tenía los pasajes. Y escucharon la respuesta de OTTO a través de toda aquella multitud de sonidos.
OTTO seguía haciendo uso de su libertad de expresión mientras el caballero buscaba con la mirada cualquier rendija lo suficientemente amplia por donde desaparecer de la vista.
OTTO…dijo el caballero,
OTTO seguía hablando…
¡OTTO! En un tono más alto intentando proyectar la voz sin mostrar evidencia del PANICO que estaba teniendo.
Don Gilberto sonreía…con la sonrisa de alguien que acaba de descubrir la trampa. Aún cuando en realidad no existía nada con las mujeres. El caballero ni las conocía pero el hecho era que estaban allí con ellos. Y él era el que estaba a cargo de la salida...su salida para despejar la mente después de terminar el noviazgo con la hija del hombre que ahora tenía de frente.
¡OOOOOOTTO!!!
No le quedó más remedio que gritar…
Mirando a su amigo, (menos mal que era su amigo) con los ojos casi desorbitados y apretando la quijada para no mal decir.
OTTO por fin reacciona…y se da cuenta….por fiiiin….de su indiscreción.
El caballero le echó el brazo por encima del hombro a su amigo y muy en voz baja al oído le susurró un secreto…
“Si no fuera porque eres mi amigo….tendrías la boca donde tienes la nariz”, pero como eres mi amigo, “que se joda ya tenemos las taquillas vamos por unas cervezas”…
El fin de semana en CULEBRA, memorable, único e irrepetible….pero esa es otra historia.
Y mientras se mojaba bajo aquel aguacero le vinieron recuerdos de situaciones como la del día en que se encontró con los padres de su novia pero no andaba con ella…
Eran las seis de la mañana y el joven estaba listo para salir. Fue a casa de su amigo OTTO. Junto con él había planificado ir para Culebra (una isla paraíso al este de su país) a pasar el fin de semana.
Al irlo a recoger OTTO le informa:
“Mi novia viene e invitó a una compañera de trabajo y creo que ella invitó a otra amiga”dijo. ¿Te molesta?
La verdad que no me importa. Estoy tranquilo. Dijo él.
A eso de las seis y cuarto llegan las amigas y con un hola mucho gusto...todos salen en caravana hacia el ferry que quedaba como a una hora de camino.
Al llegar al muelle…la fila…era…gigantesca. Faltaban dos horas para salir y allí había tanta gente que parecía una fila de cupones.
De pronto los vió. Justo eran los primeros de la fila. Los padres de su ex novia aunque ellos, el estaba seguro, no estuviesen al tanto.
Ellos notaron su presencia.
Hoooola!!! ¿Cómo estas?,
Yo bien y ustedes.
Aquí listos para salir para Vieques. Estamos desde las 4am esperando aquí.
¿Y tu?...
Bueno yo voy para Culebra con un amigo (era verdad). Respondió.
¡Oye OTTO! Ven acá…a saludar a doña Carmen y Don Gilberto.
Al OTTO llegar a saludar…don Gilberto le pregunta cuántos eran a lo que el caballero responde que seis personas. Muy amablemente le pide el dinero y compra los pasajes economizándoles como una hora de hacer fila.
OTTO charlaba animadamente con doña Carmen, la ex suegra.
Ella…muy observadora del entorno ve las tres amigas y otro amigo que OTTO había invitado. Las matemáticas no serían su fuerte, pero allí había tres mujeres y tres varones…
OTTO…lo llama ella.
Y dime… ¿Con quienes andan?
OTTO muy seguro y muy ingenuo responde a viva voz. Con una cara de felicidad como la de un perro con dos rabos.
“Pues con un chorro de mujeres”….
Un silencio sepulcral se apoderó de la conversación entre el suegro y el caballero que ya tenía los pasajes. Y escucharon la respuesta de OTTO a través de toda aquella multitud de sonidos.
OTTO seguía haciendo uso de su libertad de expresión mientras el caballero buscaba con la mirada cualquier rendija lo suficientemente amplia por donde desaparecer de la vista.
OTTO…dijo el caballero,
OTTO seguía hablando…
¡OTTO! En un tono más alto intentando proyectar la voz sin mostrar evidencia del PANICO que estaba teniendo.
Don Gilberto sonreía…con la sonrisa de alguien que acaba de descubrir la trampa. Aún cuando en realidad no existía nada con las mujeres. El caballero ni las conocía pero el hecho era que estaban allí con ellos. Y él era el que estaba a cargo de la salida...su salida para despejar la mente después de terminar el noviazgo con la hija del hombre que ahora tenía de frente.
¡OOOOOOTTO!!!
No le quedó más remedio que gritar…
Mirando a su amigo, (menos mal que era su amigo) con los ojos casi desorbitados y apretando la quijada para no mal decir.
OTTO por fin reacciona…y se da cuenta….por fiiiin….de su indiscreción.
El caballero le echó el brazo por encima del hombro a su amigo y muy en voz baja al oído le susurró un secreto…
“Si no fuera porque eres mi amigo….tendrías la boca donde tienes la nariz”, pero como eres mi amigo, “que se joda ya tenemos las taquillas vamos por unas cervezas”…
El fin de semana en CULEBRA, memorable, único e irrepetible….pero esa es otra historia.

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