jueves, septiembre 22, 2005

El Personaje...De vuelta a mis origenes

El Personaje…De vuelta a mis orígenes

Desde hace algún tiempo una especie de locura se ha apoderado de las personas. Vivimos en el estacionamiento más grande del planeta. La idolatría al automóvil se ha convertido en fe de progreso.

Sin embargo cada día es más caro el combustible. Por eso ando en bicicleta. Desde joven me transportaba a donde fuera en una de ellas. Hasta que el ácido viejúrico hizo aparición en mi organismo.

Desde entonces es más trabajoso levantarse en las mañanas y más fácil quedarme dormido a la hora pasada el almuerzo.

En fin que ante la necesidad imperativa de ahorrar decidí adquirir la bici.
La primera vez que la monté me sentí como un nene otra vez. Además tenía como incentivo el bajar algo de peso y mejorar mi condición física. Cómo antes yo practicaba el ciclismo a nivel competitivo quise al menos hacerle unas modificaciones a la nueva adquisición ya que por los costos de las bicicletas aquí muy bien puede uno adquirir un mini vehículo u moto. Y la mía en términos simples se puede considerar un andamio con ruedas por lo que pesa.

Me compré unos pantaloncitos de ciclismo que se ajustan perfectamente a los contornos del cuerpo. No había pensado en eso hasta que de pronto todas mis compañeras de trabajo me saludaban mas efusivamente que de costumbre…

Hice mi plan de transporte. Unos días pedalearía hasta el terminal otros alternaría el tren con la bici. Así me ahorraría una buena cantidad de combustible y dinero.

El primer día que pedaleé fueron apenas 10km…y para ser honesto me sentí muy bien hasta los últimos 2km.
El tramo final hasta llegar a mi trabajo es total y únicamente cuesta arriba.

Al llegar al tope de la colina no se sabía si lo que llevaba en el pecho era una corbata o la lengua (NO USO CORBATA).Y estaba más sudado que un caballo después de una carrera, pero llegué a mi destino.

A la hora de salir al menos sabía que los primeros 2km eran bajando cuesta, (NO me acordaba de los inconvenientes de las bajadas y la hora).Un tráfico infernal, un calor del mismo lugar y los ánimos de la gente como los del dueño del lugar, nadie iba a permitir que un tipo de edad mediana les pasara por el lado en bicicleta sin hacerle pasar las mil y una maromas.


Iba de pronto metido de lleno entre carros y autobuses que e intentaban entorpecer la marcha a como diese lugar.

Al fin en un momento dado me libré de todo aquello y pude pedalear un buen tramo sin nadie persiguiéndome.

Me vino a la mente uno de los muchos trucos que solía hacer cuando era más joven. Ir sin manos, brincar obstáculos, elevar la goma delantera mientras pedaleaba en balance perfecto sobre la goma trasera…hacía como 15 años de la última vez que ejecuté tal acto.

Así que ví la oportunidad de ejecutarlo en aquel momento. Incliné el cuerpo hacia atrás, hice el pedaleo simultáneo con la elevación del manubrio y “vualá” allí estaba yo haciendo un “Weely”.

La goma giró a la derecha y la bici se ladeó hacia ese mismo lado…mientras bajaba la goma ya el manubrio se había decidido a trancarse antes de tocar el suelo…por lo que cuando la goma delantera tocó tierra…me acordé que no tenía seguro de vida y de que…
No dio tiempo para nada más pensar, acababa de aterrizar con todo y bicicleta cual jinete despedido de una montura salvaje. Caí en el mismo centro de la calle para susto y asombro de…una compañera de trabajo que me había seguido (iba en la misma dirección)…me lastimé dos dedos, pero lo peor fue la herida del orgullo. Sabía que esto sería la noticia de la semana.

Me levanté como mejor pude. Ella me preguntó si estaba bien (con una carcajada a punto de labio), le dije que sí, y le di las gracias por no reírse… (ERROR), la carcajada brotó primero como una salpicada de agua, pero luego se convirtió en un aguacero de risa…

Solo pude sonreír y pedalear hacia mi destino.

Hoy descubrí dos cosas…

El tiempo cambia nuestras habilidades si no las mantenemos.

El piso sigue igual de duro que hace 15 años atrás.

Me acordé del pasaje de la Biblia que dice que del Polvo vienes y polvo comerás…o algo así.