lunes, septiembre 24, 2007

El Angel que Cantaba IV (FIN)

Mientras caminábamos de la mano; (no sé porqué lo hacía), sentía que nada malo pasaría. No obstante algo me decía que desconfiara. Apenas unas horas atrás había visto una joven transformarse en vieja frente a mis ojos y a mí me habían salido dos enormes y diábolicas alas en mi enjuta sombra.

Ella no decía nada, solo se escuchaba aquella melodía que era traída por el viento desde algún lugar exactamente en la dirección hacia donde íbamos. Yo no decía nada, en parte porque no quería decir nada que avejentara otra vez a la joven y que a mí no me volviesen a salir aquellas alas.

¨Es por aquí ya estamos próximos a llegar¨, me dijo la joven mientras me miraba de forma comprensiva y hasta cariñosa diría yo.

¿Llegar a donde? me pregunté mirando a todos lados sin lograr distinguir nada que me diera una pingüe pista de mi localización.

Ella se detuvo y me pidió que esperara en aquel lugar. Ya una luna llena servía de farol celestial e iluminaba con su luz robada tenuemente el paisaje. Fué entonces que pude distinguir con cierta dificultad un enorme depósito de artefactos raros, algunos incluso parecían moverse como si tuviesen vida propia. Otros apenas eran visibles, parecían pequeñas nebulosas, girando en torno a un vacío oscuro.

Yo miraba extrañado las siluetas y formas y por un momento me olvidé de ella. Hasta que su música me trajo de vuelta a su presencia.

¿Qué son?' le pregunté, ansioso por una respuesta.

Ella sonrió, y me dijo son sueños. Muchos sueños.

¿Sueños?, pregunté al tiempo que me acercaba a uno para observarlo.

Son sueños atrapados en el tiempo y el espacio. En un limbo donde esperan por alguien que los libere y se hagan realidad.

Al mirar bien pude distinguir que aquel depósito parecía no tener fin, las siluetas llegaban hasta donde alcanzaba mi vista.

!!Pero si son miles!!!exclamé asombrado.

Hay miles, millones, un mínimo de tres por cada habitante de este planeta. Desperdicio de sueños. Sueños en liquidación, vendidos a precios de ganga porque aquellos que los tuvieron no los valoraron y pasaron a este lugar esperando por alguien que los rescate. Dijo ella y continuó diciendo.

Los tuyos están aquí también.

¿Los mios?, cómo es que están aquí si no los he cumplido y trabajo para ello.

¿Estás seguro de que trabajas para lograrlos? ¿no es mejor vivirlos?, dio ella.

Llevo años luchando, pidiendo, remendando mis errores en mi búsqueda de ese sueño. He perdido el rumbo y el amor. La soledad se ha vuelto mi compañía más frecuente y la verdad es que no deberían estar aquí porque no los he desechado. Sigo soñando.

Pues si es así, ve por ese que está de frente a tí. Ese que te está llamando a que lo cumplas. Ese que te dará la respuesta que tanto esperas. Dijo ella

Entonces miré entre todos aquellos artefactos que eran sueños de tanta gente y en mi corazón distinguí cuál de aquellos era el mío. Caminé lentamente con cautela, por primera vez lo tenía tan cerca y me daba un miedo terrible el alcanzarlo. Me había enrredado tanto en mi vida que el sacrificio para lograr ese sueño era sencillamente enorme, debía abandonarlo todo para poder lograr el mismo y al final que era lo que deseaba...

He ahí la razón de que haya tantos sueños inconclusos. Todos aquellos que no logran sus sueños es porque cuando están justo frente a él y a punto de alcanzarlo ven el sacrificio que conllevan y sencillamente lo echan a un lado y se quedan donde están para luego con nostalgia pensar que no lograron su sueño.

¿y el amor? ¿ qué pasa con el amor que se pierde ese amor que te envuelve y te consume pero te llena y te da vida? Siento que nunca lo voy a encontrar y en camino hago infeliz a mucha gente.

Ese amor está ahí, tienes que tener fe, fe de que estará ahí para compartir contigo cuando alcances ese sueño si no eres feliz no harás a los demás felices. El tiempo pasa y no se detiene hasta que mueres por lo que siempre podrás tener más sueños. Mira por ahora ese que tienes de frente, rétalo, atrévete nunca sabrás cuán lejos puedes llegar si no te lanzas en ese viaje...ese sueño, el que tienes en frente.

La música era más clara y diáfana. Ella se veía más radiante. Por fin me atreví a mirarla de cuerpo entero. Una túnica blanca cubría su desnudo cuerpo que se reflejaba a traves de la transparencia del vestido gracias a la luz lunar. Su cabello era largo muy largo. Su cuerpo delgado y de delicada figura. Era hermosa, muy hermosa, demasiado para ser real.
La miré con admiración, era una obra de arte. Un arte celestial.

Me acerqué a ella, no iba con mis problemas y carencias ni necesidades y necedades. Sólo iba con una pregunta.

¿quién eres, cómo te llamas?

Ella se me acercó al oído y puso sus manos a modo de secreto. Pude distinguir su sonrisa mientras se acercaba a mi oído y con un susurro de brisa fresca me dijo quedamente Soy OPORTUNIDAD Y DESEO QUE ME TOMES PARA TI, al tiempo que me besaba en la mejilla.

Temblé de pronto porque sentí aquel beso suave con aroma a flor, me volteé listo para encontrarme con unos labios y se había desvanecido, todavía sentía sus labios en mi mejilla. me llevé la mano al rostro y entre mis dedos un pétalo de rosas llegó desde mi piel. Un beso de un Ángel que Cantaba.

Fin