Soledad Navideña
Cada día me sorprendes con una nueva treta.
Me engañas, me doras la píldora me haces creer
que ya no me acosarás más. Mientes con tus encantos.
Miro a mi lado a esta hora y ahí te encuentras.
En la fría mañana me invitas a salir de la cama
a comparar quién está más frío. Si la nueva mañana
o mi cuerpo falto de ese abrazo que calma y enriquece su alma.
Salgo y la mañana se me antoja esperanzadora
te dejo atrás ahí en el mismo lugar donde me levantaste.
Comienzo mi viaje hacia mi destino y entonces me regalas
con un majestuoso paisaje y de inmediato me doy cuenta de que ahí estás,
justo a mi lado.
Jamás me había sentido tan abandonado por las circunstancias
el amor lejos, atrapado. Silenciado por el tiempo de ocio.
Te burlas de mi tristeza, una lágrima me rueda por la mejilla
al no encontrar donde posar un beso de buenos dias, siquiera una palabra de buenos
días a distancia de una mirada tierna.
El silencio solo es roto por el sonido de la carretera
y del viento escurriéndose por la ventana.
Es otra solitaria mañana como la mayoría de mi tiempo.
Te detesto, te aborrezco cada vez que me doy cuenta de
que estás ahí haciendo presencia y asegurando ausencia de verbo.
Estoy cansado y te aborrezco maldita. Estoy preso en tu mazmorra
de silencios. El tiempo pasa y tu me lo robas. Me mantienes lejos
de mi sueño. Hoy admito que ha sido la Navidad más solitaria que he pasado
sin celebrar solo trabajar y llegar a esperar...solo eso.
Te detesto SOLEDAD

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home