martes, febrero 26, 2008

Hoy...el escrito.

Necesité un abrazo, sentirme necesitado y a la vez querido.
¿Dónde estabas?
La mente me juega malas pasadas o tal vez me juega
lo que se supone que sea. No lo sé, es bien difícil el aceptarlo
porque en el fondo es un adiós a plazos cómodos.

Hoy no puedo aspirar a sentirte recostada sobre mi pecho
Hoy mi corazón tiene por camino el seco lecho de un río
que antes llevaba amor y hoy lleva soledad.

Hoy un abrazo no pasa de ser fraternal, y quién sabe si hasta maternal
cuando mi ser lo que necesita es totalmente diferente. Que muerte se siente
de repente, no hay donde labios posar que no sea una mejilla.

Hoy me cuesta, no lo puedo negar, no lo puedo olvidar que hasta hace unos días
era tuyo y eras mía. Hoy siento que vienen a suplantar mi lugar y que pronto sólo seré una
huella que será borrada por el tiempo y olvidada en la mar y a otro amar.

Hoy desee poder amanecer con alguien,
y que ese alguien me mirara a los ojos y con un beso me dijera
te quiero.

Hoy me miré al espejo y me sentí más viejo
porque mi alma se vió abandonada a su suerte,
falta de amor..que parecido tan grande con la muerte.

Hoy me siento vacío y no encuentro donde buscar.
Que problema tengo que no deseo dejar de esperar
de no perder la esperanza, esta es de la vida la venganza
para quién no ha sabido amar, hasta que verdaderamente ama.

Hoy quisiera mirarte a los ojos, y no sé cómo hacerlo, te incomodo.

Hoy...necesité un fuerte abrazo, uno largo y sentido pero se me escapó.