sábado, enero 24, 2009

El beso de un ángel

El mar se hizo testigo. Allí contigo las miradas,buscadas se cruzaron sinceras.
El tiempo voló y los silencios en las entrelíneas de cada palabra se escapaban anunciando el deseado suceso.Las manos se rozaron las almas se llamaron.El abrazo lo confirmaba. El temor se manifestaba de ambas partes pero a su vez allí estaba ese fuego en la mirada, toda una llamarada.
Y mentalmente recorrí el paisaje, una combinación sencilla, una colita en el cabello sujetada por una banda rosa y una camisa rosa con un pantalón corto blanco, unas sandalias de líneas azules completaban un ajuar simple y humilde pero que delinea muy bien tu figura tu estatura y tu esbeltez.
Imaginé mis dedos recorriendo tu cabello, afianzando sus yemas en en tu cuero cabelludo y danzando en tierno masaje. Enviando el mensaje que sale de las más profundas intimidades. Guardando con celo las verdades y dejando que se manifiesten.

Y el viento acarició el tiempo y lo durmió por un momento, pero llegaba la hora de partida, de la despedida y en el fondo ninguno se quería ir. Y de pronto llegó inesperado y deseado, primero tímido y luego sencillamente real y tierno. Y cerré mis ojos esperando más pero cuando tienes la suerte de que un ángel te bese eres un ser elegido y ayer un ángel me besó, lo besé, nos besamos.

Y el tiempo no importó ya porque aún su beso late en mis labios y más allá. Una electricidad que lenó de energías mi solitario ambiente.