Encuentros en la Soledad
Por vez primera un temor le invadía su cuerpo. Tanto daño hecho y un demonio quedando atrás. Un ángel le cantaba al amor y el se enamoró como en los años de juventud. Buscó con prontitud de donde provenía aquel cantar, aquella melodiosa tonada que le hacía requintos a la vida. Allí estaba una silueta bella, una sonrisa de estrellas y una mirada de amor puro. vestía de blanco, puro color de inmaculación. No importaba si aquel ángel había caído alguna vez era obvio que había sido relevado de sus cargas.
Lo sabía, el demonio había huído ante la presencia de aquel ser. Ahora los ojos azules brillaban y destellaban esperanza y amor. Amor para no querer someter a la divina figura de voz celestial, amor para verle volar aún cuando lejos quedase su deseo de amarla por siempre como mujer. Sí, aquel ángel era ella, aparecida de los sueños que nunca recordaba y a los que hoy despertaba en camino a la soledad. Una soledad que hacía años le era ajena. Hoy era suya, toda suya y la verdad le temía.
Según caminaba y pasaba de largo, intentando no mirar a su amada angelical otra figura le esperaba mas adelante justo donde se dividía el atardecer con la noche. Vestía un manto negro adornado de estrellas, su rostro serio pero bondadoso, no dejaba dudas de que había firmeza en sus gestos, que sin haberlos mostrados ya sabría el hombre que serían explícitos y firmes.
Su mirada brillaba como dos luceros incandescentes uno fuego el otro con luz aparente. Un poco más cerca vió que en realidad los ojos de aquel ser eran un sol y una luna llena y que el rostro en realidad semejaba una galaxia nebulosa.
¿Quién eres?- preguntó el hombre
Tu acompañante y sanador. Soy Tiempo, necesitas de mí ahora. Soledad ha cambiado y es muy peligrosa. Te vuelve y te envuelve en sus tramas físicas y en sus redes psíquicas. Ya no es la soledad para sacar tiempo para tí, ese se te acabó. Ese lo gastaste y yo estoy aquí para recordárte que ya no te pertenezco. Se te acabó el tiempo de ser egoísta.
El hombre no habló, bajó la cabeza y murmuró. No puede ser que todo lo que hice sea egoísta. ¿En dónde me perdí?
A ver- dijo Tiempo y escucha bien.
Deja de luchar y la lucha será de otros
Deja de pelear y la pelea será paz
El dinero llegará está ahí y si lo aguantas no lo tendrás
Esta es más difícil por que tendras que poner tu corazón a toda prueba...
Ese ángel con voz divina fue un obsequio de Dios, y tú, para ese ángel has sido la más dura prueba. Ella le pertenece a EL y para que tu la puedas tener a tu lado debes empezar por dejarla ir. Bien ya conoces el dicho.
El hombre cabizbajo asintió. Si amas algo déjalo libre, si no regresa nunca fue tuyo, si regresa estará contigo por siempre. Dijo
Tiempo respondió:
Siempre es una palabra muy corta y muy larga. Siempre es ahora, porque ayer ya pasó y mañana aún no llega. Obra cada minuto con amor y siempre amarás. La vida es hoy. Cómo vives mañana no lo sabrás. Así que sigue adelante y no temas a Soledad que ella no tortura cuando amas aún en silencio.
la conversación fue interrumpida por una dama que se acercaba a pasos silenciosos pero tangibles daban escalofríos al acercarse, y allí el hombre apenas la reconoció. Era ella, la de siempre la misma pero a la vez diferente su rostro seguía siendo el de una dama hermosa pero en su aura algo siniestro se perfilaba.
He llegado- dijo Soledad
Lo sabía, el demonio había huído ante la presencia de aquel ser. Ahora los ojos azules brillaban y destellaban esperanza y amor. Amor para no querer someter a la divina figura de voz celestial, amor para verle volar aún cuando lejos quedase su deseo de amarla por siempre como mujer. Sí, aquel ángel era ella, aparecida de los sueños que nunca recordaba y a los que hoy despertaba en camino a la soledad. Una soledad que hacía años le era ajena. Hoy era suya, toda suya y la verdad le temía.
Según caminaba y pasaba de largo, intentando no mirar a su amada angelical otra figura le esperaba mas adelante justo donde se dividía el atardecer con la noche. Vestía un manto negro adornado de estrellas, su rostro serio pero bondadoso, no dejaba dudas de que había firmeza en sus gestos, que sin haberlos mostrados ya sabría el hombre que serían explícitos y firmes.
Su mirada brillaba como dos luceros incandescentes uno fuego el otro con luz aparente. Un poco más cerca vió que en realidad los ojos de aquel ser eran un sol y una luna llena y que el rostro en realidad semejaba una galaxia nebulosa.
¿Quién eres?- preguntó el hombre
Tu acompañante y sanador. Soy Tiempo, necesitas de mí ahora. Soledad ha cambiado y es muy peligrosa. Te vuelve y te envuelve en sus tramas físicas y en sus redes psíquicas. Ya no es la soledad para sacar tiempo para tí, ese se te acabó. Ese lo gastaste y yo estoy aquí para recordárte que ya no te pertenezco. Se te acabó el tiempo de ser egoísta.
El hombre no habló, bajó la cabeza y murmuró. No puede ser que todo lo que hice sea egoísta. ¿En dónde me perdí?
A ver- dijo Tiempo y escucha bien.
Deja de luchar y la lucha será de otros
Deja de pelear y la pelea será paz
El dinero llegará está ahí y si lo aguantas no lo tendrás
Esta es más difícil por que tendras que poner tu corazón a toda prueba...
Ese ángel con voz divina fue un obsequio de Dios, y tú, para ese ángel has sido la más dura prueba. Ella le pertenece a EL y para que tu la puedas tener a tu lado debes empezar por dejarla ir. Bien ya conoces el dicho.
El hombre cabizbajo asintió. Si amas algo déjalo libre, si no regresa nunca fue tuyo, si regresa estará contigo por siempre. Dijo
Tiempo respondió:
Siempre es una palabra muy corta y muy larga. Siempre es ahora, porque ayer ya pasó y mañana aún no llega. Obra cada minuto con amor y siempre amarás. La vida es hoy. Cómo vives mañana no lo sabrás. Así que sigue adelante y no temas a Soledad que ella no tortura cuando amas aún en silencio.
la conversación fue interrumpida por una dama que se acercaba a pasos silenciosos pero tangibles daban escalofríos al acercarse, y allí el hombre apenas la reconoció. Era ella, la de siempre la misma pero a la vez diferente su rostro seguía siendo el de una dama hermosa pero en su aura algo siniestro se perfilaba.
He llegado- dijo Soledad

3 Comments:
correspondía que llegaras en esta tarde de domingo, tan en soledad...
correspondía que te leyera hoy, cuando el Tiempo juega ese personaje tan lleno de personajes, existe y no existe, entra y sale de escena, según nuestros deseos, aunque pensemos que él improvisa todo el tiempo...y pensamos bien
correspondía que aunque lejos, estés tan cerca de mí con tus palabras, porque el mundo está lleno de gente desconocida que un día conocemos, y sentimos que siempre estuvo ahí
Será que tendré que dejar ir al que debería escribir esas cartas que espero y no llegan?
y si no vuelve...
pero si vuelve...
sólo tiempo, y esperar, en soledad...
gracias por tus palabras, espero que vuelvas...
un abrazo desde Argentina
Gracias por tu visita...a veces es bueno refugiarse en los desconocidos pues solo lees el alma. Sin ojos sin oidos solo lo que sale del corazón a menos que sean mentiras en cuyo caso no hacen daño pues lo que importa es lo que se escribe no lo que no se dice..
últimamente sólo me miento a mí misma...
gracias por responder, celebro esta nueva amistad virtual, sin miradas más que en el alma
un beso enorme para vos
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